| Cuando Sea Guiado por El Espíritu… Tu Vida Tendrá Propósito. |
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| Artículos |
| Escrito por Maximiliano Contreras |
| Lunes, 30 de Noviembre de 2009 06:30 |
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Ellos han alcanzado la excelencia porque han albergado un propósito en sus corazones, la santidad (Daniel. 1:8 / Genesis.39:1:20). Alcanzaron un espíritu superior porque se apartaron de lo inmundo, buscaron la santidad por cuanto guardaron sus corazones en el temor de Dios. Veamos en la Palabra: • Salmos 25:12 ¿Quién es el hombre que teme al Señor? El le enseñará el camino que ha de escoger. La excelencia en Cristo es sabiduría e inteligencia en acción, aplicada en santidad. Por lo tanto, mi estimado lector, si deseamos convertirnos en hombres y mujeres de fe, y en consecuencia, en hombres y mujeres de visión, no pensemos que seremos capaces de hacer algo separados del Señor, pues, sólo con el Señor y en el Señor se pueden alcanzar grandes sueños y visiones, en santidad, en sabiduría e inteligencia superior. Es siendo justos que podemos guiar nuestras vidas al éxito verdadero, e inclusive a otras personas también. ¿Por qué es necesario tener muy en cuenta esto?, pues, porque la sabiduría y la inteligencia nacidas del temor de Dios nos llevarán a la meditación y a la contemplación de (primeramente) saber quiénes somos en Cristo y con qué poder Cristo actúa en nosotros. Y es en la meditación que el Espíritu nos llevará a contemplar la visión y, junto con ella, la o las estrategias para concretar nuestros sueños en Cristo. Métase en intimidad con Dios y él se le revelará. Teniendo el tiempo inclusive, de poder sentarme frente a mi computadora y escribir mis libros. Créame, no soy un hombre acostumbrado a largos ayunos, es más, en esta ocasión en que el Señor me entregó las llaves de mi empresa (esto no significa negocio de llave en mano, es decir; todo hecho, sino que me dio las llaves para que yo accione abriendo cada puerta frente a mí, con fe), mi intención era solamente ayunar dos días a lo sumo. Pero, llegado el segundo día no tenía claridad de la visión, sin visión no había fe, ni acciones estratégicas a seguir. No fue sino hasta el sexto día que los cielos se abrieron y pude ver claramente lo que el Señor me quería mostrar y ahora podía explicar en detalle la misma. La gran sorpresa fue que lo que él me estaba mostrando nada tenía que ver con lo que había estado haciendo hasta ese día. En la visión había muchos profesionales trabajando para esta empresa y mucha gente sería beneficiada con nuestro emprendimiento, aún laboralmente. Hoy, después de seis años veo concretada la visión y lo que es más, esto recién comienza, pues se viene el tiempo de la expansión geográfica de nuestra empresa y todo gracias a la visión que el Señor me entregó en aquellos días de intimidad en su presencia y profunda meditación. Dice Salmos 25:14 “La comunión íntima del Señor es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto”. Maximiliano Contreras |